jueves, 25 de julio de 2013

Consejos para mejorar la seguridad "digital" de la información y los dispositivos en vacaciones.



Durante las vacaciones estivales, bien porque en casa se quedan unos cuantos dispositivos, bien porque nos llevamos el resto al chiringuito, la toalla, etc. es una época de mayor probabilidad de incidencias no deseadas (pérdidas, robos, etc.). 

Estos son algunos consejos que facilitarán la labor de búsqueda y recuperación de los mismos, así como de mantener a salvo la información.

Router y ordenadores deben quedar apagados en casa, para evitar pirateos de línea y desagradables consecuencias a la vuelta. Lógicamente las contraseñas no se deben compartir.

Mantener un registro de los dispositivos electrónicos (marca, modelo, número de serie). En caso de robo físico ayudará a la localización. En los terminales móviles mantener activada la localización GPS (consume más batería) e instalada una aplicación de localización para contactar, bloquear o borrar información. Igualmente mantener accesible su IMEI para que en su caso la compañía operadora pueda anular el uso del terminal. Disponer de este tipo de datos en la nube ayuda a acceder a ellos desde otra ubicación en caso de emergencia.

Importante no perder de vista el dispositivo que lleves contigo (teléfono, tableta) en el chiringuito, terraza, porque la técnica del descuido es una de las más empleadas por el delincuente. Normalmente éste se interesa por el aparato, pero la pérdida es también de información.

Mantener actualizado el software y un buen sistema de seguridad antivirus, analizando todos los dispositivos antes de salir de viaje. Es importante recordar que no se debe instalar "cualquier" cosa, como aplicaciones "no oficiales" desarrolladas por terceros, que incorporan publicidad o requieren de descarga de otras aplicaciones, sino que hay que verificar los permisos y sospechar del requermiento de envíos de SMS.

Prohibido el uso de ordenadores desconocidos para acceder a redes sociales, sitios u otras aplicaciones web que requieran permisos o contraseñas (no digamos ya a banca electrónica y similares). No se sabe el nivel de seguridad de ese equipo ni lo que pueda tener instalado.

Recordar que, en las Redes Sociales, informar sobre lo que haces en el momento que lo haces, geolocalizar fotos y hablar de planes supone dar una información vital a delincuentes que pueden saber que el domicilio está deshabitado.

Realizar y guardar en lugar adecuado una copia de seguridad de toda la información antes de irse de vacaciones para poner a salvo la información y guardar copia a mano, lo que permite, ante incidentes, recuperar toda la información (fotos, documentos, etc.)

Cifrar la información tanto en los dispositivos como en las copias de seguridad, para que sólo el propietario de la información pueda acceder a la misma.

Configurar contraseñas de acceso a todos los dispositivos, por si caen en manos no deseadas. Igualmente, crear contraseñas para los servicios online que se usen durante vacaciones, de forma que si alguien accede a ellos, al ser diferentes, no accedan a otros servicios habituales.

Si tu dispositivo, aparte del modo inalámbrico, permite el uso de datos, contratar un servicio de datos (3G o 4G) solo para vacaciones es una medida que resulta más cara que conectar a redes Wi-Fi libres (aunque requieran de contraseña para su acceso), pero que no hacerlo sí que puede salir realmente muy caro.

Para terminar, el mejor consejo: sentido común y a disfrutar de las vacaciones. 




viernes, 5 de julio de 2013

Medidas y actitudes básicas de seguridad en su domicilio para cuando se vaya de vacaciones



Época estival. Quienes pueden abandonan sus domicilios habituales durante un tiempo, para irse a descansar, a desconectar de la rutina del año. También es el momento en el que los delincuentes incrementan su actividad, hasta un 30% más.

Por tanto, no está de más recordar toda una serie de medidas y actitudes a tener en cuenta cuando se van a producir los desplazamientos vacacionales veraniegos, la mayoría, basadas en el sentido común.

Sólo las personas de su máxima confianza deberían saber que no se encontrará durante ese período de tiempo en su domicilio. 

No olvide que las redes sociales pueden anunciar su ausencia. Recuérdeselo también a sus hijos.

No debería permitir que la correspondencia se acumulara en su buzón. Pida a personas de su confianza que la vayan retirando para no dar pistas sobre ausencias.

Las persianas también delatan ausencia. Si su casa está domotizada no será un problema moverlas. Si no es el caso, dejarlas totalmente cerradas son una señal inequívoca de ausencia. Déjelas entreabiertas y que gente de su confianza las mueva ligeramente a menudo.

La luz y el ruido (o su ausencia) son informaciones valiosas para los delincuentes. Procure desviar su teléfono fijo al móvil y desconecte el contestador. Si cuenta con instalación domótica, manejar luces y sonidos le resultará sencillo. En caso contrario deje conectada alguna lámpara y/o aparato de televisión, radio/música a algún temporizador de enchufe, lo que le permitirá aparentar de forma sencilla y barata la existencia de habitantes.

Las ventanas deben quedar bien cerradas y la puerta cerrada con llave (para evitar sencillas aperturas con tarjetas o plásticos).

Los bombines/cilindros mecánicos de las cerraduras han dejado de ser lo seguros que deberían, a causa de técnicas sencillas como el bumping, así que sustitúyalos (no requieren obras) por cilindros de seguridad electrónicos autónomos (de esta forma se evita que el asalto se realice en segundos, sin ruido y sin dejar señales de forzado, lo que además supondría un problema posterior con la compañía aseguradora, que se desentendería del caso).

Si cuenta con alarma, no olvide dejarla conectada (si no, sería otra razón más para que la compañía aseguradora se desentienda), aunque debe tener en cuenta que estos dispositivos no evitan los robos (bien porque sean vulnerados, bien porque al delincuente ni le importe que sea detectado porque conozca que el tiempo de respuesta policial le permita disponer de tiempo).

Los generadores de niebla de seguridad son novedosos, disuasorios y sí permiten repeler el robo (incluso detener al delincuente) y son una medida muy interesante.

Recuerden que la seguridad perfecta no existe, pero que sí existen todo un conjunto de medidas que ponen muy difícil, hasta la disuasión, el trabajo delictivo.




martes, 25 de junio de 2013

Otra falla en la seguridad en las puertas de los hoteles


Consideramos esta entrada de especial importancia, tanto para el usuario que, ahora que se avecinan las vacaciones veraniegas, como para los propietarios de todo tipo de hoteles y lugares de alojamientos que estén pensando en reformas o incluso en la construcción de nuevas instalaciones hoteleras. La información es el arma más potente de la que se dispone, porque a través de ella se pueden tomar medidas.

Una gran parte de las habitaciones de hoteles del mundo cuentan en las puertas de sus habitaciones con manillas electrónicas a las que se accede mediante el uso de tarjeta. Una de las más extendidas del mercado (más de un tercio de los hoteles del mundo y más de la mitad de las habitaciones del hoteles del mundo la utilizan) ha dejado patente que supone un grave problema de seguridad, tal y como ya reflejamos en su día en este blog

Si bien es cierto que los hoteles se desentienden de lo que pueda suceder con aquellos objetos de valor que no sean depositados por su propietario en la caja de seguridad general del hotel (recuerde que las de las habitaciones son bastante poco seguras, tal y como se comentó en este blog) también lo es que a ningún director, gerente, propietario o compañía hotelera le hace gracia que se produzcan robos en sus habitaciones y que eso se extienda como reguero de pólvora por Internet y las Redes Sociales, porque va contra su imagen y reputación.

Las tarjetas magnéticas que interaccionan esas manillas, se desmagnetizan fácilmente al acercarla a dispositivos como teléfonos móviles, lo cual supone que se deba perder el tiempo en ir hasta la recepción a que se la re-programen, y suelen ser un dispositivo inseguro en el que además del nombre y la habitación del hotel, suelen guardar también numerosos datos personales del usuario (dirección, tarjeta de crédito, etc.).

Este tipo de instalaciones, además, requieren de un completo cableado por paredes y techos, para ofrecer energía al cerradero eléctrico de las puertas.

Este tipo de manillas tienen otro inconveniente para la seguridad, y es que, como funcionan con un relé que se activa cuando el dispositivo recibe una señal positiva en su contacto con la tarjeta correspondiente (o un dispositivo hackeado, como se mostraba en la entrada anteriormente aludida), el usuario tan sólo tiene que hacer el movimiento natural de la manilla para que la puerta se abra. ¿Y cuál es el problema?, pues que aparte del mencionado hackeo al que aludíamos al principio de esta entrada, la manilla interior también puede ser abierta desde el exterior con una simple medida de baja tecnología, como se puede ver en los videos accesibles a través de la Red. En el que mostramos a continuación, sus autores sugieren una medida coyuntural para contrarrestarlo, también de baja tecnología: colocar una toalla enrollada en la manilla interior, para evitar que ésta pueda ser enganchada (sin embargo sólo valdría para determinadas manillas y para cuando el personal del hotel ya ha dejado arreglada la habitación).



Sin duda alguna, los cilindros electrónicos, accionados por llave electrónica, y que accionan una cerradura que deja accionado el bulón con una o más vueltas de llave, son de las más adecuadas para los establecimientos hoteleros, pues aportan y transmiten una mayor robustez, seguridad, tranquilidad y diseño al cliente alojado en los mismos.





Las cajas de seguridad de las habitaciones de hotel no son todo lo seguras que deberían.



Ahora que se acerca la época vacacional veraniega, en la que se producen muchos alojamientos en hoteles, no está de más plantearse que si lleva consigo objetos de gran valor, debería depositarlos en la caja fuerte del hotel, y no confiar excesivamente en las cajas de seguridad que se encuentran en las habitaciones.

Los hoteles no se responsabilizan de lo que los clientes depositen en éstas (muchas de las cuales su apertura supone un juego de niños porque pueden abrirse por defecto con contraseñas muy obvias). Siempre dirán que no la dejó bien cerrada. 

Así que plantéese seriamente, si lleva consigo cosas de gran valor, depositarlas en la caja fuerte general del hotel, y así despreocuparse de posibles y desagradables problemas.

Si tiene alguna duda al respecto, puede darse una vuelta por Internet y se encontrará con cosas como las que se muestran a continuación.








martes, 18 de junio de 2013

Cómo actuar cuando se derrama líquido sobre tu portátil



La habitual costumbre de tomarse algo cuando se está mirando el monitor del portátil, conlleva en numerosas ocasiones que un descuido haga que sobre el mismo se derramen líquidos (café, agua, refrescos, colas, vino...). Esta es una de las causas más habituales de pérdida de equipo o como mínimo, entrega al taller de reparación.

En estos casos, y tras las lamentaciones y exabruptos correspondientes, el usuario se pone a tomar medidas para arreglar el desaguisado. En algunos casos con resultado positivo, pero en muchos otros todo lo contrario, lo que como mínimo, no hace sino empeorar la situación.

De todas maneras no siempre está todo perdido, y aquí van algunos consejos para actuar en estos casos, que ayuden a no tomar medidas que puedan costarle la vida a la máquina. Si se siguen, es probable que pueda recuperarla, o que al menos el disco duro y los datos se puedan salvar.

Hay una medida previa, imprescindible en todo caso: que tengas una copia de seguridad de tus datos que, en su caso, minimice las pérdidas. Es algo útil y necesario para todo tipo de circunstancias (picos de corriente que fulminen el micro, virus que ataquen la información de tu disco, etc., etc.) y el derramamiento de líquidos es una de ellas, y bastante habitual.

En todo caso, en cuanto se derrama el líquido debe actuarse con rapidez.

- Apagar y desconectar la máquina inmediatamente.

En cuanto cae el líquido sobre el equipo, éste debe ser inmediatamente desconectado y la batería extraída con el menor movimiento posible. Conciénciate de que no deberás encenderlo durante al menos un par de días. El portátil debe desconectarse de toda fuente externa porque el líquido transmite electricidad y se producirá sulfatación, con lo que la máquina quedará inservible. No debe conectarse a ningún dispositivo externo porque seguramente cortocircuitarán. 




- Proceso de secado: no forzarlo con calor.

Lo primero que se debe hacer es absorber el líquido que quede sobre el equipo, con paños secos y papeles absorbentes. De esta manera evitamos que entre más de lo que ya lo ha hecho.


A continuación, inclina el equipo, en forma de cuña, sobre un lateral. El líquido debe salir por donde ha entrado. Moverlo más e intentar que salga por otras partes hará que otros componentes se vean afectados. Durante varias horas, con el equipo en cuña, debe pasarse papel o paño absorbente por el teclado, para adelantar el secado.

En ocasiones, el uso de un secador puede resultar, pero en numerosas ocasiones su aire caliente puede afectar a diferentes componentes (el plástico del equipo o de las teclas puede incluso deformarse). Algunos secadores tienen aire frío (o al menos, poco caliente); en este último caso úsalo pasándolo por otdas partes.

La tapa trasera puede abrirse si se entiende que de esta manera se entiende que puede eliminarse líquido estancado. Abrirla supone la pérdida de la garantía... pero el derramamiento de líquidos sobre el equipo ya ha hecho que la pierdas de todas maneras.

En pequeños equipos como los teléfonos y smartphones, el recurso de abrirlos e introducirlos en arroz durante algún día es muy útil por el efecto de absorción de este cereal. Sin embargo, en el caso de los portátiles es contraproducente, porque el arroz se introduce por todas las ranuras (puertos, ventiladores, etc.) y el remedio resultará ser peor que la propia enfermedad.

Un par de días después, coloca la batería y/o conecta el equipo a la red eléctrica... cruza los dedos... y enciéndelo. Si todo ha ido bien, ¡felicidades! has superado un serio problema. Si por el contrario no enciende o hay comportamiento anómalo, es el momento de llevarlo al servicio técnico... y vuelve a cruzar los dedos.